Reyli Barba — Amor del bueno letra e tradução

A página contém a letra e a tradução em português da música "Amor del bueno" de Reyli Barba.

Letra

Como cuchillo, en la mantequilla
Entraste a mi vida, cuando me moría
Como la luna, por la rendija
Así te metiste, entre mis pupilas

Y así te fui
Queriendo a diario
Sin una ley, sin un horario
Y así me fuiste despertando
De cada sueño dónde estabas... tú

Y nadie lo buscaba,
Y nadie lo planeó así
En el destino estaba,
Que fueras para mí
Y nadie le apostaba,
Que aquello fuera tan feliz
Pero Cupido se apiadó de mí

Se apiadó de mí
Se apiadó de mí

Como la lluvia, en pleno desierto
Mojaste de fe mi corazón, ahogaste mis miedos
Como una dulce voz, en el silencio
Así nos llegó el amor, "Amor del bueno"

Y así te fui
Queriendo a diario
Sin una ley, sin un horario
Y así me fuiste despertando
De cada sueño dónde estabas... tú

Y nadie lo buscaba,
Y nadie lo planeó así
En el destino estaba,
Que fueras para mí
Y nadie le apostaba,
Que aquello fuera tan feliz
Pero Cupido se apiadó de mí
Y nadie le apostaba,
Que aquello fuera tan feliz
Pero Cupido se apiadó de mí

Se apiadó de mí

Tradução da letra

Como faca, na manteiga Entraste na minha vida, quando morri como a lua, pela fenda assim te meteste, entre as minhas pupilas e assim te fui querendo diariamente sem uma lei, sem um horário e assim me foste acordando de cada sonho onde estavas... tu e ninguém o procurava, e ninguém o planejava assim no destino estava, que fosses para mim e ninguém lhe apostava, que aquilo fosse tão feliz mas Cupido se apiedou de mim se apiedou de mim se apiedou de mim Como a chuva, em pleno deserto Molhaste de fé meu coração, afogaste meus medos como uma doce voz, no silêncio assim nos chegou o amor, "Amor do bom" e assim te fui querendo diariamente sem uma lei, sem um horário e assim me foste despertando de cada sonho onde estavas... tu e ninguém o procurava, e ninguém o planejava assim no destino estava, que fosses para mim e ninguém lhe apostava, que aquilo fosse tão feliz mas Cupido se apiedou de mim e ninguém lhe apostava, que aquilo fosse tão feliz mas Cupido se apiedou de mim se apiedou de mim