Joaquin Sabina — Postal De La Habana letra e tradução
A página contém a letra e a tradução em português da música "Postal De La Habana" de Joaquin Sabina.
Letra
Desde el balcón
que daba al malecón
veía cada mañana
los peces de La Habana
bailando con la historia un guaguancón.
Y en el hotel
el mundo iba al revés,
y el siglo en camiseta
regaba las macetas,
y en cada bicicleta caben tres.
Y la noche insensata
con sus ojos de fuego
negros, como dos perlas de carbón,
provocándome al juego
tropical y pirata
de la gata mulata y el ratón.
Y en vez de las respuestas que buscaba
un ciclón de preguntas me esperaba,
y en el desván del alma de la gente,
dormía Silvio soñando con serpientes.
Y a las barbas de la revolución
les salían más canas cada día,
y el mañana era un niño que mentía,
y todos se llamaban Robinsón.
Y el cuerpo al sóngoro cosongo.
Songo de Changó, songo de Martí.
Que no pare el sóngoro cosongo.
Con el corazón yoruba lucumí.
¡Que siga el sóngoro cosongo!
Sígueme, sígueme.
Me pone negro el sóngoro cosongo.
Para que lo baile el negro Milanés.
Mire usté.
Desde el balcón
la calle era un danzón
y el cielo una acuarela
manchada por las velas
de las tres carabelas de Colón.
Y en este hotel tocóBeny Moré
la noche que Al Capone
perdiólos pantalones
a la ruleta rusa con Fidel.
Y las viejas banderas
llamando a las trincheras
desde el mural añil de la pared
donde una mano ha escrito
«Haydée, te necesito»
sobre la boina mítica del Che.
Y nos bebimos todas las cervezas,
y besamos a todas las cubanas,
y el chulo de las musas de La Habana
llevaba una manzana en la cabeza.
Y el Caribe embestía contra el hotel,
y demasiados sueños dependían
de la buena o la mala puntería
que tuviera aquel día Guillermo Tell.
Mamita al sóngoro cosongo.
Va pa Varadero, viene de Madrid.
Que no se duerma el sóngoro cosongo.
Sol Portocarrero, luna de marfil.
Que siga el sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.
Para gozar el sóngoro cosongo.
Para mi compadre Pablo Milanés.
Pablito, el sóngoro cosongo.
Sírvase con sal del mar de las Antillas.
Abrazadito al sóngoro cosongo.
Pa' que la mulata mueva la rodilla.
Bendito sóngoro cosongo.
Songo de Cotán, songo de Compay.
Con un mojito el sóngoro cosongo.
Nunca se la aprende el gringo Hemingway.
Quérico el sóngoro cosongo.
Yo soy un hombre sincero,
sincero y sin infinito,
y antes de morirme quiero
vivir la vida un poquito.
Sí, señor, cómo no. Asúcar, sóngoro cosongo.
Manos arriba, alto, ¿quién vive?.
Dale candela al sóngoro cosongo.
Amo esta isla, soy del Caribe.
Me sube el sóngoro cosongo.
Un chicharrero gordo, un flaco de Jaén.
Carajo el sóngoro cosongo.
Songo de Lezama, songo de Guillén.
Fandango sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.
Tradução da letra
Da varanda
que dava ao calçadão
eu via todas as manhãs
os peixes de Havana
dançando com a história um guaguancon.
E no hotel
o mundo ia ao contrário,
e o século em t-shirt
regava os vasos,
e em cada bicicleta cabem três.
E a noite insensata
com os olhos de fogo
pretos, como duas pérolas de carvão,
provocando me ao jogo
tropical e pirata
da gata mulata e do rato.
E em vez das respostas que procurava
um ciclone de perguntas estava esperando por mim,
e no sótão da alma das pessoas,
o Silvio dormia a sonhar com cobras.
E às barbas da revolução
saíam lhes mais cabelos grisalhos todos os dias,
e o amanhã era uma criança que mentia,
e todos se chamavam Robinson.
E o corpo ao songoro cosongo.
Songo de Changó, songo de Martí.
Que não pare o songoro cosongo.
Com o coração Ioruba Lucumi.
Que siga o songoro cosongo!
Segue-me, segue-me.
O songoro cosongo põe-me preto.
Para o negro milanês dançar.
Olhe você.
Da varanda
a rua era um dançarino
e o céu uma aguarela
manchada pelas velas
das três caravelas de Colombo.
E neste hotel tocobeny Moré
na noite em que Al Capone
perdeu as calças
a Roleta Russa com Fidel.
E as velhas bandeiras
chamando as trincheiras
do mural índigo da parede
onde uma mão escreveu
"Haydée, preciso de ti»
sobre a boina mítica do Che.
E bebemos todas as cervejas,
e beijámos todas as cubanas,
e o chulo das musas de Havana
tinha uma maçã na cabeça.
E o Caribe bateu contra o hotel,
e muitos sonhos dependiam
da boa ou má pontaria
que tivesse aquele dia Guillermo Tell.
Mamita ao songoro cosongo.
Vai Pa Varadero, vem de Madrid.
Não deixes o songoro cosongo adormecer.
Sol Portocarrero, lua de marfim.
Que siga o songoro cosongo.
Segue-me, segue-me.
Para gozar o songoro cosongo.
Para o meu compadre Pablo milanês.
Pablito, o songoro cosongo.
Sirva-se com sal do mar das Antilhas.
Abraça o songoro cosongo.
Para que a mulata mova o joelho.
Bendito songoro cosongo.
Songo de Cotan, songo de Compay.
Com um mojito, o songoro cosongo.
Nunca é aprendida pelo gringo Hemingway.
Quérico o songoro cosongo.
Eu sou um homem sincero,
sincero e sem infinito,
e antes de morrer quero
viver a vida um pouco.
Sim, Senhor, claro que não. Assúcar, songoro cosongo.
Mãos para cima, alto, quem vive?.
Dá candela ao songoro cosongo.
Adoro esta ilha, sou das Caraíbas.
O songoro cosongo sobe-me.
Um chicharrero gordo, um magro de Jaén.
Foda-se o songoro cosongo.
Songo de Lezama, songo de Guillén.
Fandango songoro cosongo.
Segue-me, segue-me.