El Arrebato — Mi colega de siempre letra e tradução

A página contém a letra e a tradução em português da música "Mi colega de siempre" de El Arrebato.

Letra

Cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende,
Tanto tiempo de vacío que se llena de repente,
He vuelto a ver a un buen amigo, a mi colega de siempre,
Ese que nunca se olvida, ese que vive en tu mente.

Como celebrando un gol, nos pegamos un abrazo,
Parecíamos dos críos nerviosos por encontrarnos,
«¡Cómo te trata la vida! ¡Cómo te tratan los años!
¡Qué alegría me da verte!
Y ver que en ti nada ha cambiado»

Y de repente se paró el reloj,
Y volvimos a cantar la envidia por José,
Una bocata, una cerveza por el callejón,
Y sentí con alegría como nos aplaudía el corazón.

Y volvimos a ser guerreros por la libertad,
Y la luna nos prestó las llaves de todas las calles de la ciudad.
Y volvimos a sentirnos compañeros de los gatos,
Maullando en el tejado de la princesa del barrio,
Volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas,
Y a cantar por Camarón en todas las esquinas.

Paseamos por el barrio rebuscando en su pared,
Los nombres de viejos colegas con los nuestros aparecen,
Éramos una familia que se divierte y se defiende,
Cuantas guerras en la espalda guiñándole un ojo a la suerte.

Y volvimos a sentirnos como lobos callejeros,
Fabricantes de la risa, buscadores de respeto,
Volvimos a apretar el cinturón de nuestras vidas,
¡Y a cantar por Camarón en todas las esquinas!

Tradução da letra

Quando menos esperas a vida vai e surpreende-te, tanto tempo de vazio que se enche de repente, voltei a ver um bom amigo, o meu colega de sempre, aquele que nunca se esquece, aquele que vive na tua mente.

Como celebrando um gol, nós nos abraçamos, Pareciamos duas crianças nervosas para nos encontrar, " como a vida te trata! Como os anos te tratam!
É tão bom ver-te!
E ver que em ti nada mudou " e de repente parou o relógio, e voltámos a cantar a inveja por José, uma bocata, uma cerveja pelo beco, e senti com alegria como nos aplaudia o coração.

E voltámos a ser guerreiros pela liberdade, e a lua emprestou-nos as chaves de todas as ruas da cidade.
E voltámos a sentir-nos companheiros dos gatos, miando no telhado da princesa do bairro, voltámos a pôr cola nas nossas vidas, e a cantar por camarão em todas as esquinas.

Passeamos pelo bairro rebuscando em sua parede, os nomes de velhos colegas com os nossos aparecem, Éramos uma família que se diverte e se defende, quantas guerras nas costas piscando um olho na sorte.

E nos sentimos novamente como lobos vadios, fabricantes de risos, buscadores de respeito, apertamos novamente o cinto de nossas vidas e cantamos por camarão em todos os cantos!